Seis consejos para que los niños se bañen de forma segura.

¡El verano ya está aquí! ¡El verano ya llegó!

Y con él la piscina del pueblo, la de la urbanización, la playa, los parques acuáticos… sitios donde los más pequeños acaban arrugados como garbanzos, agotados y habiendo disfrutado como enanos. No debemos olvidar, sin embargo, que estos sitios también tienen peligro. No queremos llevarnos un susto, así que… más vale prevenir que curar.

La revista Mi Bebé y Yo nos ofrece seis consejos de seguridad en piscina, que yo haría extensible a playas. Incluyo algún consejo propio al final que también me parece importante.

1. Evitar el bañarse en lugares no habilitados y hacerlo en zonas vigiladas. Seguir en todo momento las indicaciones de los socorristas; ellos son expertos y su misión es evitar que el usuario ponga su vida en riesgo. Si no se tiene destreza en nadar, no utilizar colchonetas, barcas hinchables ni similares ya que vuelcan fácilmente.

2. No entrar bruscamente en el agua sino gradualmente, duchándose previamente y accediendo por las escaleras o por lugares con poca profundidad, comprobando que otras personas no se estén viendo afectadas por ello.

3. No correr alrededor de las piscinas ya que pueden resbalar y motivar una lesión; utilizar adecuadamente los trampolines y toboganes.

4. Utilizar protección solar adecuada a cada tipo de piel. Después de nadar es necesario volver a aplicar crema protectora.

5. Respetar el tiempo de digestión -2 horas- y darse una ducha siempre después de una exposición al sol prolongada.

6. Mantener localizados los lugares de primeros auxilios.

7. Utilizar, en caso de que sea necesario, los pañales para el agua adecuados a la edad. Primero, porque no queremos que nuestro hijo haga sus necesidades en la piscina y verlas flotando a su alrededor. Segundo, porque los pañales acuáticos no pesan ni se hinchan en el agua. Es peligrosísimo que el niño se bañe o merodee por el borde con el pañal normal, ya que éste absorbe el agua y la retiene, y pesa muchísimo. Si el niño se cae al agua el pañal le va a impedir flotar.

8. Utilizar manguitos o flotadores homologados y adecuados a la edad del niño. Que no se le escapen, que no le aprieten o molesten… que esté cómodo pero protegido y seguro. Dejárselos puestos aún fuera del agua, siempre que estén cerca.

9. Utilizar gafas de buceo cuando tienen los ojos sensibles o irritables, especialmente cuando se pasan la mayor parte del tiempo buceando. Al principio igual les resultan incómodas, luego te las pedirán.

10. Si son pequeños no perderles de vista ni un segundo. ¡Te la lían a la mínima!

11. Intenta que la piscina a la que vayas tenga valla o protección, para que no se pueda meter si tú no le autorizas o no estás con él.

12. Intentar evitar juegos de riesgo como las ahogadillas, toboganes si hay muchos niños y suponen empujones y pisotones...

Todo es lógica pura, pero… no viene mal recordarlo para tenerlo en cuenta este verano. ¡A chapotear!

Anuncios

Lo que no deberíamos hacer cuando acostamos a los niños.

Con 3 hijos, a la hora de dormir he pasado por todo tipo de excusas, llantos, gritos, mimos… que si quiero ir al váter, que si tengo hambre, que si no tengo sueño, un besito más, es que tengo algo que contarte, me duelen los tobillos, me duelen las rodillas, me duele la cabeza, tengo sed, cuéntame un cuento, otro besito, dile al perro ese que suena que se calle, dile al interfono que se calle… ¡vamos! ¡un poco de todo!

Lo bueno de eso es que ha empezado (por lo menos con las dos mayores, con la tercera ya veremos) cuando empiezan los enfrentamientos: con 2 añitos más o menos. Hasta entonces, ha sido dejarles en la cuna y dormirse solitas.

Pero además de lo que he vivido yo, otros padres desesperados me han contado lo que pasa en su casa por las noches en su casa, y… ¡parece que aquí no se salva nadie! Niños que se pasan gritando todo lo que pueden hasta que a las horas caen rendidos (ellos o los padres), otros que necesitan sujetar la mano de su padre para dormirse, o que alguien se tumbe a su lado, las luces encendidas…

Con lo fácil que es dormirse ¿eh? ¿y la envidia que nos dan cuando los metemos en la cama? ¿no habéis dicho nunca eso de con lo bien que se debe estar ahí dentro, qué suerte, duérmete y aprovecha!?

Por eso me ha parecido interesante un artículo que leí en MI BEBE Y YO, del que os traigo algunos consejos para NO hacer al acostar a los niños. Espero que os sea útil, aunque lo perfecto sería… ¡que no los necesitarais!

1. ACOSTARLOS DEMASIADO TARDE. Los niños de 2 años duermen 40 minutos menos que los de la misma edad de 2 generaciones atrás. Por eso, y aunque parezca contradictorio, les cuesta más dormir, las siestas, y se desvelan en mitad de la noche. Se deben imponer unos horarios fijos para ir a la cama, teniendo en cuenta que los niños necesitan de 10 a 11 horas de sueño.

2. DEPENDER DE UN BALANCEO. Ni balancines, ni coches… no se deben usar para dormirlos, aunque sí para calmarlos.

3. DEMASIADOS ESTIMULOS EN LA CUNA. Menos luces o ruidos, que le puedan excitar o distraer.

4. SALTARSE LA RUTINA NOCTURNA. Por ejemplo leerle un cuento, bañarlo, lavarle los dientes, ponerle el saco… todo eso le va preparando para dormir.

5. FALTA DE CONSTANCIA. Procura ser firme cuando intente meterse en tu cama por la noche. A no ser que esté enfermo o tenga miedo, intenta explicarle claramente las normas y que duerma en su cama.

6. PASO DE LA CUNA A CAMA DEMASIADO PRONTO. ¡Eso me pasó a mi con la primera! Antes de cumplir los 3 años, muchos niños no están aún preparados para pasar a la cama, porque no entiende que los bordes de la cama representan las barreras de la cuna y no debe salir de ahí.

Y una que añado yo al artículo que os he sintetizado, que creo que es muy importante cuando son bebés.

7. EN PERIODO DE LACTANCIA, ACOSTARLE DORMIDO. Es muy común que el bebé se quede dormido comiendo. Pero si se acuesta ya dormido al calorcito de mamá y de repente se despierta sólo, se asustará. Lo ideal es que aunque esté adormilado, sea consciente que está cambiando de medio.

Dulces sueños…

Prepárate para el sol: exfolia e hidrata tu cuerpo con Mary Kay.

Hasta ahora no había sentido la necesidad de exfoliar la piel y eliminar pieles muertas, pero una vez hecho… ¡se nota la diferencia!

El viernes me regalaron (una amiga y consultora que ya sabe lo que necesito) el exfoliante de cuerpo y la loción hidratante SATINBODY de Mary Kay.

Hoy las he usado por primera vez y… ¡confieso!… ¡me hacían mucha falta!

La crema hidratante es algo de lo que nunca me olvido, pero creo que es la primera vez que uso el exfoliante de cuerpo en la ducha. Si con la primera aplicación ya me noto mejoría… ¡quiero ver qué pasa si lo uso con regularidad!.

Por si no estáis familiarizadas con estos productos, os informo que los exfoliantes corporales se usan para eliminar células muertas, tonificar y reactivar la renovación celular. La piel entonces queda más suave y con aspecto más brillante y sano.

Se deberían aplicar un par de veces a la semana durante todo el año, especialmente antes de la depilación (para evitar pelos enquistados) o de la exposición solar (para que el bronceado sea más uniforme). Además, cualquier producto o tratamiento de belleza tiene más efecto sobre la piel limpia y exfoliada.

Por cierto, también deberíamos utilizar un exfoliante para la cara dos veces por semana. Yo creo que tanto no lo voy a aplicar, con una vez por semana me doy por satisfecha. ¡Vamos a intentarlo!

Gafas de sol para los niños. ¿Necesidad o coquetería?

Aunque todavía no estemos en verano, y estos días no no brille mucho el sol, ya se nota mucha más claridad. Así que la protección solar se mete en nuestra rutina; para el jardín, el parque, o el patio del cole.

Pero la protección solar no es lo único que deberíamos llevar siempre cuando vamos con niños. Las gafas de sol también deberían estar siempre a mano. Yo personalmente soy una adicta a las gafas de sol. Y no sólo porque me encantan, sino por pura necesidad. He llevado lentillas toda mi vida (exagerando un poquillo, claro), y ahora estoy operada de miopía, así que mis ojos son muy sensibles al sol. La verdad es que no sé hasta que punto soy o me he hecho sensible al sol, pero no salgo de casa sin mis gafas.

Los ojos de los niños son (esos sí que son) extremadamente sensibles, sobretodo si son claros. Por eso las gafas de sol son imprescindibles. Además, no sólo los protegen del sol, sino también del viento, de posibles alergias, irritaciones

Los comercios han notado que los consumidores cada vez protegemos más a nuestros peques, y ofrecen un amplísimo abanico de modelos, tamaños, colores, estampados, grados de protección solar… así que las posibilidades son infinitas. Seguro que hay muchas gafas que vuestros hijos llevarían encantados de la vida, de su color o personaje favorito. A mis hijas, por lo menos, no les supone ningún problema llevarlas. Todo lo contrario. Si tienen algo rosa, flor o dibujo… ¡las lucen encantadas!

Si los niños son pequeños, mejor que sean de un material flexible y que no tengan piezas ni tornillos. Si las llevan con la típica goma que une las patillas por detrás, no las perderán.

Lo que sí es importante, muy importante, es que las gafas que compréis sean de buena calidad. Si no son buenas, mejor no llevar nada, porque les puede hacer daño. Lo recomendable es comprarlas en centros especializados como ópticas, pero también venden gafas de buena calidad en farmacias, tiendas de deporte, jugueterías… Cuidado con esas gafas que todos hemos comprado pero que no son muy de fiar. Sí sí… esas con miles de Hello Kittys de todos los colores por 4€. ¡Yo también caí! Pero desde luego, no pienso ponérselas cuando haga sol de verdad. ¡No me fío!

Os he seleccionado algunas que tienen buena pinta. ¡Espero que os gusten!

1
Imaginarium
2
Banz
3
Decathlon
chicco
Chicco
decathlon
Decathlon
eureka kids
Eureka Kids

La solución definitiva para los cólicos del lactante. ¡Existe!

colicos

Este fin de semana nos ha tocado ir a Talavera a ver a Vicente, nuestro “fisio” y osteópata de familia y confianza. ¿A qué? Pues no sólo a que nos “pusiera en hora”, sino también a que tratara los cólicos de la recién llegada.

¿Sabíais que los cólicos del lactante tienen tratamiento? Me parece algo digno de compartir, porque la mayor parte de la gente no lo sabe y sufre durante meses los gritos, lloros y sufrimiento de su bebé hundidos en la desesperación y la impotencia. A Vicente llegan pacientes de toda España, recomendados incluso por pediatras. Parece que la técnica Craneo Sacral se va conociendo, pero debería difundirse un poco más.

Le he pedido a Vicente que me explique (en términos coloquiales para que todos podamos entenderle, lo cual seguro que le ha supuesto un verdadero esfuerzo porque tiene una mente privilegiada llena de tecnicismos e información médica) en qué se basa el tratamiento de los cólicos.

Este es el resultado.

Cuando el bebé padece de vientre en tabla, pataletas, dolor y llantos, puede ser debido a cólicos, inmadurez gástrica, estenosis del píloro o alergia o intolerancia a la lactosa, la caseína, el gluten o el almidón. El más importante en cuanto a frecuencia y duración es el cólico. Seguro que es del que más habéis oído hablar.

Aún se desconoce el motivo que lo causa, pero es originado por una presión en la base del cráneo y el paladar del lactante, que provoca que el pH se descompense y el bebé trague flemas y moco, causando esos escandalosos dolores. Se pensaba que era a consecuencia del tiempo que permanecían encajados y la salida por el canal del parto. Pero se ha observado que esto es indiferente, ya que bebés que han estado encajados durante mucho tiempo y han sufrido en el canal del parto no han padecido cólicos, y otros que nunca han estado encajados porque venían de nalgas o nacieron por cesárea (sin tensión la base del cráneo) sí los han padecido.

Lo que sí se conoce (menos mal) es el tratamiento.

Este ha de realizarse por un osteópata especializado en terapia Cráneo-Sacral, y se basa en dos acciones nada agresivas (como si fuera un masajito muy suave).

Por un lado la Liberación de la SEB (Sutura Esfeno Basilar) y Base del cráneo, a través de la cual mejora la comprensión de los nervios hipogloso, glosofaringeo y vago. De esta forma se consigue que mejore la digestión, ya que se normaliza el pH del estómago.

Por otro lado la Motilidad de los huesos palatinos (en el paladar), para mejorar el reflejo mucolitico, y que el bebé deje de tragar flemas y moco (que generan un arco reflejo por el cual el estomago comienza un proceso digestivo sin que haya alimento en el estomago que lo contrarreste y provoca vientre duro, pataleo, dolor y llanto, además de la constante necesidad del bebé de comer, aunque sea en poca cantidad).

En dos sesiones (dos días seguidos), Vicente nos libera de la angustia. ¿Quieres más datos sobre él? Estos son sus datos:

Vicente Pérez Gutiérrez

Gabinete VIFIS

Av. Constitución, 25

45600 TALAVERA DE LA REINA, TOLEDO

Teléfono: 925807887

La importancia de gritar. O más de bien de no gritar, ¿no nos iría un poco mejor a todos?

 2013-12-21-Theimportantthingaboutyelling1-thumb

La semana pasada, buceando por Facebook, di con este artículo. Lo compartí desde mi perfil personal.

Creo que muchas nos identificaremos con él, y por eso creo que merece un post. Es un poco largo, pero muy ameno, y cuya lectura merece la pena. Como comentaba el otro día con una buena amiga, con una actitud más “zen” nos iría mejor. Cuanto más gritamos, menos conseguimos (y eso que hablábamos de los maridos! jajaja). Aunque de vez en cuando no esté de más cambiar el tono de voz o mostrar tu frustración de una manera más “contundente”, hacerlo una costumbre es más bien contraproducente.

¡Feliz y “zen” miércoles!

Aqui os dejo el artículo, que copio de http://www.huffingtonpost.es.

Me encantan las notitas que me escriben mis hijas, ya estén garabateadas con rotulador en un post-it o escritas con perfecta caligrafía en papel cuadriculado. Pero el poema para el Día de la Madre que mi hija mayor me escribió la pasada primavera me emocionó especialmente.

Fue la primera línea de este poema la que me dejó sin respiración un segundo antes de que las lágrimas empaparan mis mejillas.

Lo importante de mi madre es… que siempre está ahí para mí, hasta cuando me meto en líos.

Resulta que no siempre ha sido así.

Seguir leyendo “La importancia de gritar. O más de bien de no gritar, ¿no nos iría un poco mejor a todos?”

Consejos para reaccionar ante el desafío o reto de tu/s hijo/s.

actitud desafiante niños

Aquí os dejo otro artículo de http://www.huffingtonpost.es (¡Está siendo todo un descubrimiento!).

Esta vez nos hablan de cómo deberíamos intentar reaccionar ante niños que nos desafían o retan. Yo creo que si la actitud es demasiado recurrente, deberíamos bucear un poco más en el asunto, y ver si hay un problema de fondo que haga que el niño necesite ese “tira y afloja” constante. Pero sí que estoy de acuerdo en que sometemos a los niños a demasiadas normas, y que si nos ponemos en su piel, también sentiríamos esa necesidad de pegar un grito o decir “no” de vez en cuando. Aunque sólo sea por demostrarnos a nosotros mismos que podemos decirlo y aunque luego no nos sirva de mucho…

Este es el artículo:

Cuando tu hijo te mira fijamente a los ojos y te dice: “No, no voy a hacerlo”, “Te odio” o “No puedes obligarme”, sientes que te está desafiando y no sabes cómo actuar.

 Tranquila, no eres la única. Seguir leyendo “Consejos para reaccionar ante el desafío o reto de tu/s hijo/s.”

¿A qué edad se recomienda que un niño empiece a esquiar?

NIÑOS ESQUIANDO

Los locos por el esquí tienen prisa por que sus hijos aprendan a esquiar… bien porque quieren esquiar con ellos, o bien porque si no… ¿qué hacemos con los niños cuando queremos esquiar?

He estado investigando un poco sobre esto, porque ¡he oído de todo! Algunos dicen que cuanto antes mejor, porque los niños son esponjas que aprenden muy pronto. Otros (la mayoría) sin embargo, apuestan por esperar un poco, hasta los 5 o 6 años. Primero, por motivos físicos: porque los más pequeños no tienen la fuerza, la energía ni el desarrollo psicomotriz suficiente, y se pueden hacer daño. Segundo, porque a los 5 o 6 años entienden mejor lo que les explica el monitor, lo asimilan e intentan aplicar mejor. Un monitor incluso me dijo que en un cursillo a los 5 o 6 años aprenden más que en todos los cursillos que hayan podido dar antes juntos. Un poco “tirar el dinero” por impaciente. Tercero, porque antes de los 5 años, si el niño no se siente con fuerzas o se cansa mucho, puede coger manía al deporte. Y entonces… sí que nos va a costar disfrutar con ellos de una jornada de esquí.

Parece entonces que lo recomendable es esperar un poco, y cuando llegue el momento, contratar un monitor particular o para unos pocos con los que tu hijo se sienta cómodo y que permita al monitor estar pendiente de su aprendizaje, de su estado de ánimo, de sus avances… que no sea “una oveja más” y se pueda sentir un poco desamparado. También es recomendable no elegir un día de frío extremo, y protegerle bien con crema con protección solar, gafas de ventisca, ropa adecuada, casco… y empezar por el esquí y no por el snowboard. Esto último porque para ellos es más fácil encontrar el equilibrio, no sólo porque se manejan de frente y no de lado, sino también porque tienen un esquí para cada pierna y no tienen que llevar las dos unidas, a lo que no están acostumbrados.

Lo que no debe hacerse (aunque nos pese a veces) es obligarle a esquiar. Debe ser para ellos un juego, no una obligación. Seguro que si ve a sus padres o hermanos esquiar él mismo lo pedirá, pero hay que tener paciencia.

¿Y qué podemos hacer mientras los niños crecen? Lo ideal es que vaya tomando contacto con la nieve. Que juegue en la nieve, que disfrute de ella, que haga bajadas en trineo… Una alternativa, no barata pero sí práctica, son los jardines de nieve, que cada vez proliferan más en las estaciones de esquí. Los más pequeños disfrutan de actividades lúdicas como pintar, cuentacuentos y otros juegos, y cuando salen al “patio” se ponen los esquíes y hacen algún ejercicio bajo la supervisión de varios monitores.

Y sin darnos cuentas, empezarán a esquiar mejor que nosotros. ¡Felices vacaciones familiares!

¿LA MUJER MAS FEA DEL MUNDO? SERÁ LAS MÁS VALIENTE…

lizzie

Hoy os dejo otro enlace, realmente emotivo.

Esta chica demuestra lo que es realmente la fuerza emocional. ¡Espero que os sirva de inspiración!

La llamaron “La mujer más fea del mundo”. Su discurso es increíble.

Pincha aquí o en la imagen.

 

 

LA SEGURIDAD EN EL SUEÑO. SEGURO QUE TE SORPRENDEN ALGUNOS RIESGOS HABITUALES.

www.takatu.es
http://www.takatu.es

Parece que no prestamos mucha atención a las condiciones en las que nuestros bebés duermen, pero hay bastantes factores a tomar en cuenta. La temperatura, que no destapen, el riesgo de asfixia derivado del uso de sábanas, mantas o almohadas demasiado pronto… Los bebés se mueven mucho por la noche, y no queremos riesgos innecesarios. Aquí mencionaré alguno de los riegos habituales que es mejor evitar. ¡No cuesta nada y te puedes ahorrar un susto!

En síntesis, podemos resumir los factores a tener en cuenta en 11 enunciados. Estos son:

1. Riesgo de asfixia o estrangulamiento derivado del uso de sábanas y mantas. Usar un saco de dormir.1. Riesgo de asfixia o estrangulamiento derivado del uso de sábanas y mantas. Usar un saco de dormir.

Desde que descubrí los sacos de dormir para bebés he sido fiel defensora de lo útiles y cómodos que son. Pero es que además, después de investigar más sobre ellos y meterme en el mundo “Takatú”, me he convertido en “abanderada” de estos productos por su seguridad. Yo no lo sabía antes, pero ¿sabes que en países como EEUU, Reino Unido y Canadá desaconsejan el uso de sábanas y mantas en la cuna por ser un riesgo de muerte súbita para el bebé? Incluso me han comentado que en hoteles en España que pertenecen a  cadenas americanas, a huéspedes que han pedido cuna para su bebé con sábanas les han hecho firmar un consentimiento y la asunción de toda responsabilidad. Seguir leyendo “LA SEGURIDAD EN EL SUEÑO. SEGURO QUE TE SORPRENDEN ALGUNOS RIESGOS HABITUALES.”