Juguetes para que los niños se entretengan al aire libre. ¡Se acabó el descanso!

Yo suelo decir que los padres de nuestra generación nos preocupamos demasiado de entretener a los niños. Parece que los tenemos que tener siempre ocupados, y en cuanto no les dirigimos hacia una actividad concreta viene el “¿y ahora qué hago? ¡me aburro! ¡juega conmigo!”. No les dejamos pensar ni aburrirse y acabamos con su creatividad.

Y el verano es perfecto para que salgan al jardín, a la piscina, al parque o a donde sea y dejen volar su imaginación. Eso sí, como siempre, hay algunos juegos/juguetes/utensilios/gadgets que pueden fomentar su creatividad, entretenerles y ayudarles a socializar. ¿Os doy algunas ideas?

  • Cartas. A mi personalmente las del UNO son las que más me gustan, y además ahora están disponibles en versión H2O… ¡no se estropean con el agua!
  • Globos de agua. ¿A quién no le ha divertido una guerra de globos de agua? Eso sí… les cuesta aprender a hacer el nudito de los globos sudores. Y cuando llega la peque de la casa con 2 años y en 20 segundos acaba con el arduo trabajo de la mayor… se arma la marimorena.
  • Balón para globos de agua. Divertido porque tienen dentro unos pinchos que hacen que cuando menos te lo esperas el globo del interior explote y… te cale entero.
  • Pistolas de agua. Que siempre van acompañadas de “¡¡¡a los ojos no!!!” pero dan mucho juego.
  • Comba. Individual o más larga para que puedan jugar más. ¿Cuántas horas de nuestra vida habremos pasado jugando a la comba?
  • Palas. Hay multiples materiales tanto de las palas como de las pelotas en función de la edad de los niños, así que… ¡seguro que encuentras las tuyas!
  • Frisbee. Este ya depende de la destreza de los niños, pero es muy entretenido.
  • Pelota o balón. ¡Una simple pelota! para jugar al fútbol o simplemente a pasar en la hierba o en el agua.
  • Saltador. Al más puro estilo “Ruperta del 1, 2, 3”.
  • Casita, tobogán, columpios, balancines, tirolinas, una canasta, un arenero con cubos y palas… todo les entretiene.
  • Pomperos. En la hierba por lo menos evitas manchas para toda la vida en el suelo de tu casa.

¡A disfrutar!

Consejos para comer en un restaurante con niños y no desesperarse en el intento.

En verano apetece salir a comer fuera con los niños y disfrutar así del día en familia o con amigos. Pero hay veces que conseguir que los niños estén formales y nos dejen disfrutar de la comida es prácticamente imposible. ¡Pero se puede intentar! Hoy os traigo algunos trucos para facilitar un poco la misión.

A ser posible, yo elegiría un restaurante con terraza o zona abierta donde los niños puedan jugar cuando hayan terminado de comer sin que les perdamos de vista. Ahora también abundan los sitios para comer con zona de juegos o entretenimiento para que cada uno tenga su espacio. Son una opción estupenda, sobretodo si hace buen tiempo y están al aire libre.

Restaurante Filandón en Madrid con zona de juegos www.decharcoencharco.com
Restaurante Filandón en Madrid con zona de juegos

Pero muchos de estos restaurantes están llenos o lejos de casa, por lo que os doy algunas ideas para amenizar en trance si vais a uno estándar. Puede que no sirvan para todos los niños, pero a mi la verdad es que me da resultado… aunque sea un ratito de paz cuando ya han terminado de comer.

  • Empezad a comer pronto. Cuando se hace tarde todos (los adultos los primeros) nos ponemos más pesados y de peor humor. Cuanto más tranquilos estemos todos mejor.
  • Antes de comer podéis leer la carta juntos, hablar de qué comidas les gustan, dónde las han comido… Involucradles en la elección de lo que van a comer aunque vosotros tengáis la última palabra. Interactuad con ellos para que se relajen.
  • Si vuestro hijo es pequeño aún y no come muy variado, mejor llevarle la comida vosotros. Está fenomenal que pruebe luego de vuestros platos, que vaya conociendo otras opciones, pero con la tranquilidad de que ya ha comido. Un buen puré relaja a los padres porque el niño ya esta bien alimentado. A partir de ahí todo son extras bien recibidos.
  • No os estreséis con que se lo terminen todo. Primero porque muchas veces las raciones que ponen en algunos restaurantes son excesivas hasta para los adultos y segundo porque se trata de disfrutar. Intentemos que superen un mínimo que consideremos suficiente alimento.
  • Llevarles cuadernos para pintar y pinturas. A mis hijas al menos les entretiene mucho. Más si tienen pegatinas.
  • Llevarles actividades. El único “pero” es que cuando todavía no saben leer les tienes que decir en cada actividad qué es lo que tienen que hacer, pero están formales y sentadas.
  • Cuando son un poco más mayores pueden jugar a las cartas entre ellos.
  • Sé que muchas veces el móvil, iPod o iPad son recursos muy útiles cuando salimos con los niños a comer, pero eso hace que se aíslen y no se relacionen con los demás, que es lo mejor de comer fuera. Por eso lo recomendable sería no usar estos dispositivos o sólo en caso de mucha necesidad.
  • Intentemos que las comidas no se les hagan eternas. Para ello no deberíamos pedir platos que tarden muchísimo (si vais a comer una paella mejor encargarla antes para que cuando os sentéis a comer esté ya lista) ni pretender que los niños estén sentados con una sonrisa si tenemos una sobremesa larga. Si no tienen dónde jugar o entretenerse mejor nos olvidamos del famoso “copa y puro”.

¡A disfrutar!

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¿Quieres conocer El Bosque Encantado? Un plan para ir con los niños original y divertido. ¡Sorteamos 4 entradas!

Ya está aqui el fin de semana y por fin hace sol, calorcito… ¡qué riiiiiicoooo!

Así que ya podemos hacer planes con los niños, descubrir sitios nuevos y hacer excursiones para disfrutar toda la familia.

Hoy os traigo una propuesta original y divertida: El Bosque Encantado.

El Bosque Encantado es un jardín botánico de esculturas vegetales precioso situado en San Martín de Valdeiglesias, en la Comunidad de Madrid. Sólo tenéis que echar un vistazo a las fotos para ver lo espectacular que es. ¡Desde luego es muy diferente a cualquier cosa que yo haya visto antes!

Seres mitológicos, dragones, animales, músicos, barcos, personajes de dibujos animados… 320 esculturas hechas con arbustos que hacen de este lugar de 25.000 metros cuadrados un parque único en Europa. Además en el parque puedes tomar algo en su bar con terraza e incluso comprar plantas como bonsais y cactus en su tienda. Un sitio donde desconectar, disfrutar del paisaje y de la familia, donde perderte en un laberinto… donde vivir una experiencia única con los más pequeños.

 

 

Os dejo además un link a un vídeo con una de las numerosas veces que El Bosque Encantado ha salido en la Televisión (esta vez en Informativos de Antena 3) en el que se explica perfectamente el trabajo que realizan en el parque y qué podréis encontrar en él.

el bosque encantado telediario

¡Y ahora llega lo mejor! ¡Tengo 4 entradas para sortear entre los que quieran participar! 

Sólo tenéis que ser seguidores de DE CHARCO EN CHARCO en Facebook y compartir la publicación del sorteo en vuestro muro (pincha en la imagen para ir a Facebook).

el bosque encantado sorteo www.decharcoencharco.com

Se puede participar desde el momento en que se publique este post hasta el próximo domingo 29 de mayo a las 23.59 pm. El lunes 30 de mayo conoceremos al ganador, que se elegirá a través de una aplicación de Internet que elige un número aleatorio entre la totalidad de los participantes. Una vez comprobado que el ganador ha cumplido con las condiciones señaladas se publicará su nombre en Facebook. El ganador confirmará nos mandará entonces su dirección de correo electrónico para que El Bosque Encantado pueda ponerse en contacto directo con él/ella para confirmar el premio. ¡Mucha suerte y que tengáis un muy feliz fin de semana!

Una escapada con niños a Valencia. Ideas, recomendaciones, planes y anécdotas.

 Pues sí, pues sí…

¡4 días estuvimos en Valencia con la Triple A!

Disfrutamos mucho, pero también fue bastaaaaante intenso. Teniendo en cuenta que A1 tiene 6 años, A2 4 años y A3 casi 2… había muchos frentes abiertos tooodo el día. ¡No nos dio tiempo a aburrirnos!

El caso es que Valencia me ha parecido una ciudad, además de bonita, muy recomendable para ir con niños y por eso quería hablaros sobre el viaje.

Para empezar, Valencia es plana, lo cual facilita mucho largos paseos, incluso en bici si los niños ya son un poco mayorcitos. Además tienes la playa muy cerca y hay muchas instalaciones que parecen pensadas específicamente para niños. ¡Os cuento lo que hicimos!

  • Paseo por el cauce del río Turia (seco, obviamente) hacia la Ciudad de las Artes y de las Ciencias. Como he dicho, el paseo es totalmente plano, así que no se hace nada pesado. Mucha gente corriendo, en bici… un ambiente saludable donde además es muy cómodo ir con el cochecito. De camino te puedes encontrar además con parques estupendos como el Parque de Gulliver, que aunque es súper atractivo he de reconocer que da un poco de mieditis para niños tan pequeños.

  • Ciudad de las Artes y de las Ciencias. Entorno. ¡Ahí puedes pasar días! Habían puesto una pista de patinaje sobre hielo, y dos trenecitos (no conseguimos subir a ninguno, siempre pasaba algo), uno que hace un recorrido de media hora y otro que supongo que sólo estaría en Navidad (con la cabeza de un reno) que hacía un recorrido dentro de la propia Ciudad y que era más corto. Había varios food trucks estacionados, juegos para niños y puestos de productos típicos de Valencia. Otros tantos sitios para tomarte un café o un hot dog, muy socorrido. Nota: Hay un Hipercor y un Carrefour al ladito. Si necesitas algo lo tienes muy cómodo.


  • Oceanográfico. Fascinante recorrido por la fauna marina de todo el mundo, dividido por sus habitats. A las niñas les encantó. Todo además está tan cuidado y nuevecito que daba gusto. Hay varios restaurantes y puestos de comida dentro, la gente es muy amable y por lo menos cuando fuimos nosotros no había aglomeraciones. Fuimos a las 17.00 a un espectáculo en el que te hablaban de cómo cuidan a los peces con el fondo de un taque enorme con miles de ellos. Muy interesante y en cubierto. A las 17.45 vimos el show de delfines. Para mi gusto fue un poco tarde. No duraba mucho, pero cuando terminó ya era de noche, y sin sol te quedabas un poco frío. Muy bonito de todas maneras, merece la pena. Por cierto que encontramos a Nemo. Menos mal, si no a A2 le da algo.


  • Museo de las Ciencias. Aunque los términos Museo y Niños no suelen llevarse muy bien, éste está muy dirigido a ellos. En la primera planta tienes recintos para que ellos jueguen. Se entretienen aprendiendo cosas sin enterarse, y me pareció muy interesante. ¡En la tercera planta estuvimos muchísimo tiempo! Un montón de juegos interactivos en los que los niños (y los padres) aprenden muchísimo sobre cómo funciona el cuerpo humano, el clima, las telecomunicaciones… Ahí va una anécdota: después de dos minutos de explicación por parte del papá de las criaturas sobre el movimiento de la luna y sus diferentes estados, A2 afirma con rotundidad “la luna está hecha de queso”. Silencio. Vale, siguiente.
  • Hemisférico. Impresionante sala de cine en 3 dimensiones. Hay una película de dibujos enfocada a los niños: Escapada al Paraíso. A3 se durmió después de hacer varias excursiones de padre a madre y vuelta, y A2 de vez en cuando se quitaba las gafas 3D porque le daba un poco de miedo tanta realidad, pero estuvo muy muy bien.


  

  • Paseo en barca por la Albufera. Nos recomendaron llamar al Tío Pastilla para dar una vuelta en su típica y ya añeja barca. Él encantador, contando miles de anécdotas de las que yo ni me enteré porque estaba pendiente de que ninguna A se me despistara. Pero es una vueltecita muy amena, el agua en calma, ves Valencia, navegas entre palmas… muy recomendable.

  • Visita a la playa. No tuvimos suerte con el tiempo, porque hizo viento y un poco de frío, pero pudimos ir a comer a un restaurante en la playa (Playa El Saler, tomando la salida Tallafoc de la Rambla). El restaurante/arrocería se llama Duna y tiene un parque para los niños al lado (visible desde dentro) muy práctico. El arroz buenísimo. Además, este restaurante está en El Tenedor.

  • Por el camino a la playa vas viendo a los lados arrozales. Increíble cómo está la tierra inundada para cultivar el arroz. No lo había visto nunca en vivo y me pareció muy curioso.
  • Comimos o cenamos alguna vez en la Ciudad de las Artes y de las Ciencias o en algún restaurante del centro o de la avenida central. Hay muchos restaurantes con comida elaborada, buenísima sin resultar excéntrica (a mí lo de el centímetro de espárrago al aroma de vapor de percebe como que no me va mucho). Sin duda recomendaría el Bocado, donde además de estar la comida buenísima nos atendieron genial.


  • Desayunamos fuera del hotel, en la Ciudad de las Artes y de las Ciencias o en una cafetería-panadería que se llama La Petit Brioche. Cuando probé su croissant relleno de Nutella se me saltaron las lágrimas. No me dejaron quedarme allí a pasar el día. ¡Qué insensibles!

Quisimos ir a Bioparc, pero llovía uno de los días así que… ¡tendremos que volver!

Uy que penaaaaaa…